
La Luna
¿Qué es?
La Luna es el satélite natural de la Tierra, el único que posee. Es un cuerpo celeste rocoso sin anillos y sin lunas, por supuesto. Existen varias teorías para explicar su formación, pero la más aceptada sugiere que su origen tuvo lugar hace unos 4,5 millones de años después de que un cuerpo de tamaño similar al de Marte chocó con la Tierra. De los escombros se formó la Luna y después de 100 millones de años el magma fundido se cristalizó y se formó la corteza lunar.
La observación de la Luna es tan antigua como la humanidad. Su nombre está presente en numerosas civilizaciones y al mismo tiempo forma parte de la mitología de ellas. Ejerce una influencia vital en los ciclos terrestres: modera el movimiento del planeta sobre su eje, por lo que permite que el clima sea relativamente estable. Además, es la causa de las mareas de la Tierra, ya que estas ocurren gracias a la fuerza de atracción de gravedad, que, mientras de un lado tira fuertemente del agua, por el otro la mueve lejos de ella, provocando mareas altas y mareas bajas.

Estructura
La estructura interna de la Luna se conoce gracias a los sismógrafos que instalaron las misiones Apolo. Los sismógrafos son aparatos que registran los movimientos de la Tierra y que en la Luna son capaces de grabar los lunamotos, ondas producidas por el impacto de los meteoritos.
- Corteza, de aproximadamente 80 km de espesor, más delgada en la cara que mira hacia la Tierra y más gruesa en la cara opuesta, a causa de las fuerzas de marea. Corresponde a la superficie lunar que se caracteriza por tener gran cantidad de cráteres.
- Manto, con un radio estimado de alrededor de 1.300 km, compuesto principalmente por óxidos de hierro y magnesio. Corresponde a la segunda capa luego de la corteza y que más predomina. Es un manto rígido que se vuelve semi sólido a medida que se acerca al núcleo lunar. Contiene minerales, como magnesio, silicio, hierro y calcio, oxígeno y rocas basálticas.
- Núcleo, pequeño, de unos 587 km de radio aproximadamente, que a su vez se compone de un núcleo sólido más interno, uno más externo y líquido más una capa circundante semi-derretida.
Los impactos también han generado una capa de montones de escombros que pueden ser rocas grandes, carbón o polvo fino, llamada "regolito". Las zonas oscuras son cuencas que hace unos 1,2-4,2 millones de años se cubrieron de lava y las zonas claras conforman lo que se conoce como "tierras altas". En conjunto, cuando la Luna está en fase llena parece, según algunas culturas, formar un rostro humano o la figura de un conejo, aunque en realidad las zonas representan las diferentes composiciones y edades de las rocas.

Fases lunares
Luna nueva
Durante la fase de luna nueva, la Luna se sitúa entre la Tierra y el Sol, lo que significa que la cara iluminada de la Luna está lejos de la Tierra. Por lo tanto, no podemos ver la Luna en esta fase. Es un momento en el que muchos consideran que es propicio para nuevos comienzos.
Cuarto creciente
En la fase de cuarto creciente, la Luna comienza a mostrar una franja iluminada creciente. Esto ocurre un par de días después de la luna nueva y es un momento en que se puede observar aproximadamente la mitad de la Luna iluminada desde la Tierra. Este es también un tiempo considerado favorable para tomar decisiones y llevar a cabo proyectos.
Luna llena
La fase de luna llena es cuando la Tierra se encuentra entre el Sol y la Luna. En este momento, la cara iluminada de la Luna es completamente visible, lo que genera un espectáculo asombroso en el cielo nocturno. Esta fase ha sido dominada por diversas culturas a lo largo de la historia, siendo asociada con celebraciones y festivales.
Cuarto menguante
Finalmente, en la fase de cuarto menguante, la Luna comienza a mostrar una reducción en su iluminación. Al llegar a esta fase, se puede ver nuevamente medio lado iluminado, pero se dirige hacia la fase de luna nueva. Esta fase se asocia frecuentemente con la introspección, el cierre de ciclos y la preparación para nuevos inicios.
